En 2 días me voy a Italia, y estoy que no me lo creo. A veces tampoco me creo haber estado en Francia, o en Polonia o en algunos otros lugares impresionantes. A veces me despierto y tampoco me creo que estoy en Barcelona. Hace 15 meses esto no era creíble…


Entonces me doy cuenta que sí, de que todo es verdad, de que aquellas cosas que uno soñaba de niño y que hace 15 meses parecían improbables, hoy son mi realidad.

Este año toca tomar otra decisión trascendente, de esas que pueden redefinir tu vida. No será nada fácil, a veces incluso parece imposible, pero también lo parecía estar aquí hace 15 meses.